5. La protección de la idea y del prototipo
Una vez que hemos encontrado nuestro modelo de negocio es imprescindible que protejamos no solo nuestra idea, sino también nuestra marca, nuestro producto y otro tipo de información. Para ello tenemos que diferenciar entre la protección de la propiedad intelectual y la protección de la información confidencial.
La protección de la propiedad intelectual
La propiedad intelectual es importante porque permite que las personas o empresas tengan el derecho exclusivo de utilizar y beneficiarse de sus creaciones y evita que otras personas las utilicen sin su autorización.
La propiedad intelectual se divide en tres categorías principales:
- Protección de la idea: se refiere a la protección legal de las invenciones o ideas que una persona o empresa puede tener. La principal herramienta para proteger la idea es una patente que es un derecho exclusivo que se le concede al inventor por un período de tiempo determinado (generalmente 20 años) para evitar que otros utilicen, fabriquen o vendan su invención sin su autorización.

- Protección de la marca: una marca son los signos distintivos que identifican a una empresa o producto en el mercado. La herramienta principal de protección es el registro de marca que es un proceso legal que permite a una empresa registrar su marca comercial y otorga el derecho exclusivo de uso de la marca. De esta manera, se evita que otros utilicen una marca similar o idéntica que pueda causar confusión entre los consumidores.

- Protección del producto: se refiere a la protección legal de las creaciones intelectuales que no son necesariamente invenciones, como por ejemplo obras literarias, artísticas o software. Una herramienta muy utilizada son los derechos de autor. Ejemplo: la canción de Paquito el chocolatero.
La protección de la información confidencial
Algunas empresas pueden preferir no hacer registros de patentes, ya que esos registros son públicos, y al pasar veinte años se acabaría la protección y cualquiera podría copiar la idea.
Una herramienta muy usada para proteger esta información son los acuerdos de confidencialidad que son un acuerdo legal por el que las personas que conocen esos secretos se comprometen a no divulgarlos en unas condiciones y/o tiempos determinado.
Una de las informaciones confidenciales más famosas de la historia es la fórmula de la Coca-Cola, la cual nunca se patentó para que nadie la conociera. Han pasado más de cien años y esta fórmula es todavía desconocida.
