4. Huella ecológica y economía circular
A, LA HUELLA ECOLÓGICA
El concepto «huella ecológica» es un indicador de sostenibilidad que trata de medir el impacto que nuestro modo de vida tiene sobre la naturaleza.
Todas las decisiones que como consumidores tomamos en nuestra vida cotidiana tienen un impacto sobre el planeta. Ese impacto ambiental se expresa como la cantidad de terreno biológicamente productivo que se necesita por persona para producir los recursos necesarios para mantener su estilo de vida.

Según el último informe de la Global Footprint Network, con datos de 2012, la demanda actual a escala global de nuestras actividades es de 2,7 hectáreas (ha) por persona, mientras que lo que el planeta puede suministrar se sitúa en torno a las 2 ha per cápita. Además, estos valores varían según las regiones del planeta: mientras EEUU tiene una huella ecológica de 8,2 ha per cápita y España de 3,7, Angola sólo tiene una huella ecológica de 0,9 ha por persona. Esto significa que los habitantes de los países desarrollados estamos viviendo por encima de las posibilidades de regeneración ecológica y disminuyendo cada año la capacidad planetaria de sostenernos.

Fuente: WWF
https://www.wwf.es/nuestro_trabajo/informe_planeta_vivo_ipv/huella_ecologica/
Esta realidad hace necesario disminuir nuestra huella ecológica, y para ello, tenemos que cambiar nuestro sistema productivo, del que hasta ahora tradicionalmente hemos tenido, un modelo de producción lineal, a un modelo circular.
B, ECONOMÍA CIRCULAR
La economía tradicional ha sido una economía lineal que se ha centrado en el proceso producir – consumir – tirar. Una vez tirado, se compra otro producto nuevo que vuelve a seguir el mismo proceso. El siguiente video lo explica muy bien:

Este proceso lineal genera serios problemas:
- Al tirar los productos se generan unos desechos que el medioambiente no puede absorber.
- Para fabricar otro producto es necesario la obtención de nueva materia prima, provocando en muchos casos la sobreexplotación de los recursos naturales renovables y el agotamiento de los no renovables.
Las consecuencias de esto son dramáticas, como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.
Como alternativa surge la economía circular. Se trata de un modelo económico que busca reducir la generación de residuos y maximizar el uso de los recursos existentes.
La economía circular es un nuevo modelo de producción y consumo que busca garantizar un crecimiento sostenible en el tiempo. Su objetivo es optimizar recursos, reducir el consumo de materias primas y dar nueva vida a los residuos mediante el reciclaje o la reutilización. La economía circular se inspira en la naturaleza, busca cerrar el ciclo de vida de los productos y evitar el desperdicio prematuro.
Las 7R de la economía circular
Las conocidas 3R “Reducir, Reutilizar y Reciclar” son un buen punto de partido, ahorrando en recursos y energía. Pero, ¿por qué no hacer que los productos sean más sostenibles desde el propio diseño? ¿O por qué no repararlos en lugar de comprar unos nuevos? La economía circular introduce en la cadena otros conceptos como el ecodiseño y la reparación, ampliando estas 3R a 7R.
Las 7R de la economía circular son un conjunto de principios que buscan transformar la forma en que se producen y consumen bienes y servicios, de manera que se reduzca el impacto ambiental y se maximice la eficiencia en el uso de los recursos. Estas 7R son:
- Rediseñar. Se trata de repensar la forma en que se diseñan, producen y consumen los bienes y servicios, para que sean más sostenibles y eficientes. Por ejemplo, si se diseñaran los teléfonos móviles de manera que fuera más fácil cambiar la batería, muchas personas no comprarían uno nuevo, sino que sustituirían dicha batería.
- Reducir. Debemos reducir la cantidad de productos que consumimos y los residuos que generamos. También se deben tratar de reducir la cantidad de materiales y energía que se usa para producir y para consumir.
- Reutilizar. Su objetivo es alargar la vida útil de los productos, ya sea usándolos de nuevo o dándoles nuevas vidas a través de manualidades o bricolaje. En internet tenemos ideas para poder reutilizar cualquier producto.
- Reparar. En ocasiones cuando se nos estropea un producto compramos otro nuevo, sin intentar repararlo. Reparar suele más barato y es mejor para el medioambiente.
- Renovar o refabricar. Se trata de actualizar los objetos antiguos, con el objetivo de que puedan volver servir para aquello para lo que fueron creados. También implica la creación de nuevos productos a partir de componentes y materiales recuperados de productos antiguos y obsoletos. Así, por ejemplo, podemos encontrar ordenadores “reacondicionados” a un precio menor.
- Recuperar. Consiste en recoger materiales que ya han sido usados para reintroducirlos en el proceso productivo y así producir otros productos
- Reciclar. Es reintroducir residuos que ya han sido usados en los procesos de producción de manera que sirvan como materia prima para otros productos nuevos.

¿Por qué es importante la economía circular?
La economía circular tiene muchos efectos positivos.
- Reducen el uso de recursos que utilizamos del planeta, al alargar la vida de los productos.
- Reduce la contaminación, al disminuir la fabricación de nuevos productos.
- Reduce la generación de residuos, ya que muchos de estos se reutilizan o reciclan.
- Permite aumentar el ahorro, ya que se disminuye el consumo de productos nuevos, usualmente más caros.
- Beneficia la economía local, ya que la mayoría de las actividades de reparación, refabricación o reciclaje, las llevan empresas locales. Esto puede aumentar el empleo y mejorar la calidad de vida de las personas de la localidad.
- Puede beneficiar la economía local al fomentar modelos de producción basados en la reutilización de residuos cercanos como materia prima.